viernes, 27 de agosto de 2010

Para Trotsky (poema)

¿Y si su bramido cejara?

¿Quién alentaría
a las flores a abrirse?

¿Quién acariciaría
a dos perras galgo
que protegen
al tesoro
que las acaricia?

¿Y si su voz animal,
lírica,
esa espiral hipnótica
que convence
a mares de hombres
y montañas de mujeres,
de quedarse
con tan poco,
para lograr
un algo comunista,
decretara finalizada
su labor insurreccional?

La medianoche del siglo,
sería,
que es lo que varios añoran.

Pero su sonrisa
y su rima,
que humedecen
el sueño
de pie
de miles
de espectros sociales,
pobres en oro
y ricos en bravura,
convierten la nada
en una armada
milagrosa,
roja,
ardorosa.

Brigadas
que no conquistan,
ni saquean,
sino que dispersan
derechos y morales,
y abrazan
al soldado
vestido de contrera.

¿Quién hizo esto
por un auto,
una dacha,
un grano de oro
o un grano de sosiego?

No Rosa,
no Sverdlov,
no Vladimir Ilich.

Y ciertamente
no nuestro
Lev Davidovich,
el que perdió cuatro hijos,
al que acusaban
de frío amoral,
pero sembró dignidad
y cosechó glorias.

Ese que marcha
con el solo amor
de una compañera
mezcla de rosa y titanio,
un puñado
de incondicionales,
y papeles que
de solo leerse un poco,
bastaría para mandar
a este reino de pavos,
a una fosa
de restos fósiles.

Marcha casi solo,
y algunos prefieren
verlo como un mero
Marat caído,
mientras se rasca
la peste
que carroña su piel.

Pero lloran el temor
de que cada vez
que el cielo truena,
y se sacuden
los suelos
por el marchar
de ignorantes irredentos
con sabiduría social,
sus ideas rejuvenecen,
se visten de gala.

Ese es el temor,
que no murió
con su muerte.

Mientras,
él
mira con orgullo vital
dos olas chocarse,
dos perras correr,
mineros aragoneses rusificarse,
exiliados rusos
sostener famélicos
las banderas rojas,
libertarias,
de la revolución permanente.

¡Cuántos museos
o periódicos
o universidades,
gustarían contar
con "La Pluma"
entre sus lenguas
a sueldo quincenal!

Pero este León,
que es rey pero
no quiere corona
ni castillo,
no nació para habitar,
con el grillete del personalismo,
esa índole de
zoológicos intelectuales.

¿A qué se debe tu calma,
fiero león,
en forzoso reposo?

¿De dónde brota,
como exquisitos
manantiales de deshielo,
tu ciega y fresca
confianza?

¿En el paciente,
incondicional amor por la vida,
tal cual se da?
Sí.

¿En la desconfianza
en el porvenir
de un sistema que,
contrario al mito cristiano,
divide los panes
y multiplica la miseria?
También.

Pero ante todo,
en la ardiente certeza
de que aquellos
que duermen
en catacumbas urbanas,
que cansan sus nervios
en cuevas de hollín y polvo,
que lo único que tienen
es a aquellos que no ven,
los suyos,
que ese montón
de Espartacos dormidos,
se despojarán
de estos dudosos privilegios,
con el mismo desprecio
con que este reino
de mini déspotas y ratones,
los trata a ellos.

Porque él lo vio,
porque él ayudo
a construir ese nuevo orden
de los nadie,
por eso murió
sonriendo
y forcejeando.

Por eso nosotros
lo vemos
y por esa razón
lo viviremos.




Octavio.

Un 15 % de los trabajadores son mandados al seguro de paro en el Departamento de Florida. Miles se movilizan en repudio.

¡Que la crisis la paguen los capitalistas, no los trabajadores!


Por Karina Rojas


El pasado martes 20 de julio miles de trabajadores y vecinos del Departamento de Florida se movilizaron en repudio a la inmensa cantidad de envíos al seguro de paro que las patronales de frigoríficos y curtiembres realizaron en los últimos días.

Dos importantes empresas, el Frigorífico Florida y la Curtiembre Kindale enviaron a casi la totalidad de la plantilla obrera al seguro de paro, que suman unos 600 trabajadores pero que vienen a aumentar los cientos de envíos ocurridos en semanas y meses anteriores. Sin embargo, y frente al repudio que esta situación generó, las autoridades ya manifestaron el compromiso de retomar gradualmente a los obreros a partir de agosto y septiembre.

Solamente en el mes de julio, cerca de 1800 trabajadores se vieron afectados por la medida tanto en Florida como en varios otros departamentos, y se prevé que otras patronales “prescindan” de sus trabajadores. Entre los frigoríficos, en Tacuarembó, Colonia y Durazno también hubo envíos al paro, cuando no directamente despidos encubiertos por la no renovación de contratos eventuales.

Según los empresarios, el motivo de la medida es por la baja cantidad de ganado para la faena, y lo atribuyen a una cuestión estacional de fin de la zafra. En realidad lo que hacen es descargar los costos de sus negocios sobre los trabajadores. Cuando les va bien a los patrones se llevan toda la ganancia, cuando las va mal o baja el nivel de producción, quienes tienen que ajustarse el cinturón son los obreros, nunca los patrones, y encima amenazan con cerrar los establecimientos y con eso atemorizan y paralizan a sus trabajadores en su intento por defender su fuente de trabajo.

Los obreros, por su parte, han actuado con rapidez: además de la multitudinaria movilización y el paro en el rubro de los curtidores, han tomado otras medidas básicas como montar carpas en la puerta de las empresas para cuidar que estos patrones no las desmantelen, evitando así una política que es muy común en estos casos, el vaciamiento.

Frente a esta situación los dirigentes sindicales como los del gremio de curtidores generan ilusiones en que se puede confiar en los patrones. “Siempre estuvieron a las órdenes” dicen, como si a los patrones les importara si los obreros llegan a fin de mes o no. Ellos quieren ver garantizada su ganancia, es lo único que les importa. Los dirigentes deben romper esa política de seguidismo y conciliación con los intereses patronales. Debemos dejar de ser condescendientes con los empresarios y empezar a pensar en las necesidades del movimiento obrero.

Todos piensan que los trabajadores somos descartables, te toman o te quitan del sistema productivo como más les convenga a los patrones. Somos muchas veces la variable de ajuste frente a la necesidad de reducir costos. Sin embargo la ganancia capitalista no se cuestiona, pero el salario y el trabajo del obrero sí.

Empresas como el grupo brasileño Marfrig, que el año pasado facturó 410 millones de dólares y concentra el 25% de las exportaciones de carne, ahora dice que no pueden seguir pagando el salario de los obreros y los manda al seguro de paro. ¡Que se ataque la ganancia capitalista! ¡Que se abran los libros de contabilidad para ver los millones que se llevan los directivos y desnudar las cuentas y costos!

A la política de los patrones se le complementa la del gobierno frenteamplista del Pepe Mujica, que mantiene las ganancias de las empresas y no tiene empacho en mandar a miles de trabajadores al seguro de paro con la consecuente caída del nivel de vida de los obreros y sus familias. Frente a esta política hay que oponerle una dura resistencia, como hicieron en Florida que no dejaron esperar ni un día para manifestarse en contra.

Hay que discutir entre los obreros que toda fábrica que intente cerrar o despida masivamente a sus trabajadores, sea puesta a producir bajo el control de los obreros, porque no podemos darnos el lujo de perder nuestra fuente de trabajo. A los empresarios no les importa si las familias obreras no tienen cómo pagar el alquiler o el gas en los hogares obreros, pues a nosotros sí nos importa, por eso hay que pelear por mantener las fuentes de trabajo. No hay que contentarse, como nos recomienda la burocracia sindical, con agarrar una indemnización que no alcanza para nada, necesitamos trabajo.

Por otro lado no podemos tener ninguna confianza en los políticos patronales: el intendente nacionalista Enciso representa, tal como lo hace el conjunto del Partido Nacional, los intereses de los patrones. Es pura demagogia el haber participado de la movilización del martes, solo quiso posar ante el pueblo haciendo como que le preocupaba la situación de los obreros. Es mentira, lo único que le interesa es cómo seguir manteniendo las ganancias de la clase empresaria, a la cual él también pertenece.

Por su parte, los frenteamplistas como Lorier también posaron participando en la movilización, pero tienen cara de piedra porque mientras son gobierno nacional, siguen manteniendo una legislación que va a favor de las necesidades de los capitalistas: cuando a ellos les conviene mandan al trabajador al seguro de paro, condenándolo a recibir solo una parte de su salario, sin preocuparse en cómo harán él y su familia para enfrentar el alto costo de vida en nuestro país. Se dicen de izquierda pero demuestran que en política son igual a los partidos tradicionales: gobiernan para los patrones, manteniendo su ganancia a costa de la explotación obrera.

Debemos conformar un movimiento nacional en defensa de las fuentes de trabajo existentes y por la creación de fuentes de trabajo para todos aquellos que quieran trabajar. Basta de desocupación, por trabajo para todos, por aumento de salario al nivel de la canasta familiar. Esta es la manera de enfrentar los intentos de descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y sus familias.

Los revolucionarios que escribimos en el Blog Debate Militante opinamos que el movimiento obrero tendrá que romper con su dirección burocrática que lo conduce a la conciliación con los patrones y encarar un movimiento que logre conquistar la verdadera independencia de clase, única forma de luchar por nuestras reivindicaciones y sentar las bases para una sociedad sin explotación ni opresión, una sociedad socialista.

domingo, 25 de julio de 2010

LA MASACRE DE LA CARCEL DE ROCHA: EL FRENTE AMPLIO ES RESPONSABLE

URUGUAY: Basta de encarcelar a los pobres y mantener la impunidad de los militares torturadores


Por: Hernan Yanes

El pasado 8/7 12 presos murieron y 8 resultaron con graves quemaduras en un incendio en la cárcel de la ciudad de Rocha.

Por este motivo más de 2.500 presos de todo el país iniciaron una huelga de hambre como forma de protesta ante el accionar policial, las condiciones de la prisión y el hacinamiento en que se encuentran. Asimismo los familiares y la comunidad rochense también manifestaron su repudio a la inacción de las autoridades y exigieron juicio y castigo a los responsables. En Montevideo también existieron manifestaciones de movimientos sociales y de DDHH.

La tragedia de Rocha es consecuencia de las infrahumanas condiciones de reclusión en las superpobladas cárceles del Uruguay. La población carcelaria es una de las más altas de América Latina en relación a su población, hecho que continuó aumentando bajo el gobierno “progresista” de Tabaré Vázquez.

Dentro del FA, el Pepe Mujica es quien genera un clima que favorece a la mano dura al plantear mayores sanciones frente a problemas como el consumo de pasta base o los menores infractores de la ley. Mientras garantiza la impunidad y quiere perdonar a los militares torturadores por un lado, promueve por otro lado políticas represivas para las víctimas de la miseria, llena las cárceles de pobres y los encierra y hacina en lo que la propia ONU definió como una de las “peores cárceles del mundo” , cárceles llenas de presos por crímenes menores, sin condena y por supuesto pobres.

El escándalo fue tal que el ministro del Interior, el frenteamplista Bonomi tuvo que presentarse en el parlamento a dar explicaciones sobre lo ocurrido. Todos salieron a su defensa, hasta el ex presidente Vázquez que reconoció que las cárceles están en un estado deplorable pero se excusó tomando esta situación como una herencia recibida de los anteriores gobiernos blancos y colorados. En su exposición, este tupamaro no tuvo empacho en afirmar que el problema central es el crimen organizado y la venta de pasta base, desligando toda responsabilidad en la masacre. Ya no sorprende ver que estos tupamaros reconvertidos que se han pasado con todas sus armas a defender los negocios de la burguesía y el imperialismo mantengan estas posiciones tan reaccionarias. Bonomi también defendió a la guardia policial del penal de Rocha cuando está claro que su omisión, al no abrir las celdas, causó la muerte de los presos.

El tema de fondo es la criminalización de la pobreza, donde las políticas de endurecimiento de las penas ya son políticas de Estado, sea gobierno blanco, colorado o frenteamplista; y es la respuesta que dan las clases explotadoras (y quienes administran y sostienen sus negocios) para los cientos de miles que quedan por fuera del sistema, con los ajustes económicos que todos han sabido aplicar o defender. Mientras fue oposición, el FA actuó como alternativa burguesa, garantizando la “gobernabilidad” para lo cual no tuvo reparos en sostener a los gobiernos anteriores y darles estabilidad en el brutal ataque a los trabajadores y el pueblo en la crisis del 2002. Recordemos que Tabaré Vázquez siempre habló del ex presidente Sanguinetti como un “gran demócrata y estadista” cuando fue el artífice de la impunidad de los militares a partir de la Ley de Caducidad, y quien llevó adelante ataques sistemáticos contra los trabajadores. Justamente por estos días se ha hecho un acto reivindicando a este nefasto personaje, donde todo el arco político ensalzó su figura.

Hoy la oposición burguesa aprovecha esta crisis para avanzar en la implementación de mayores medidas represivas y coercitivas. La terrible tragedia y la indignación que genera encuentra sus causas en lo más profundo de este sistema social, ya que los métodos penitenciaros que llevaron a dejar quemarse vivos a una docena de presos antes de “correr el riesgo que escapen” es una expresión del carácter de estas fuerzas represivas. Siendo las mismas fuerzas represivas que el gobierno deja impune.

¡Solidaridad con la huelga de hambre de los presos de Rocha y con sus familiares!

¡Repudiamos esta masacre y exigimos castigo a los cupables!

Una Comisión Investigadora Independiente compuesta por los presos, los familiares de las víctimas, las organizaciones de derechos humanos, sindicales y sociales debe tener la más amplia capacidad para establecer las causas y determinar las responsabilidades entre los mandos policiales y las autoridades civiles.

jueves, 15 de julio de 2010

Más de 70 días de ocupación en Tecnoluce

En el Uruguay gobernado por el ex tupamaro Mujica la situación de los trabajadores dista de ser la que muchos esperaban: los patrones que ven que sus negocios no les están rindiendo como esperaban no dudan en descargar los costos sobre la masa obrera apelando a los recursos ya conocidos en tiempos de los gobiernos neoliberales: seguros de paro, políticas de vaciamiento, intensificación de la jornada de trabajo y, cuando no, directamente el cierre de los establecimientos. En esto tanto blancos, colorados y frenteamplistas tienen la misma política: preservar los privilegios de clase y mantener la riqueza de unos pocos a costa de la superexplotación y la miseria obrera.

Sin embargo y frente a esta situación, la metalúrgica Tecnoluce se encuentra ocupada por sus trabajadores. Esta empresa, que ha sido beneficiada por el gobierno a través de subsidios y facilidades aduaneras, se dedica a la fabricación de máquinas envasadoras y cuenta con unos 37 trabajadores. Los reclamos de los trabajadores son de diversa índole: salarios vacacionales impagos del 2008, meses de haberes adeudados y por supuesto, la preservación de su fuente laboral ante la política de vaciamiento de la patronal y su intento de liquidar la resistencia obrera despidiendo a la mitad del personal de la planta, entre ellos casi todos los delegados del comité de base. A esto se le suman las deudas a proveedores y al propio estado (a través de la falta de pago de servicios como luz, agua y teléfono).

El gobierno y su “solución”
Los trabajadores ya han concurrido reiteradas veces a negociar una posible salida al conflicto y han mantenido reuniones en la Comisión de Trabajo del parlamento sin encontrar solución alguna. La propuesta del gobierno es que los trabajadores constituyan su propia cooperativa, dejándolos librados a su suerte y sin resolver la cuestión de la vieja deuda con los obreros que asciende a más de cien mil dólares. El gobierno y sus representantes pretenden que los obreros se contenten con una cooperativa, se dejen de luchar y den por perdido todo lo que se les debe.

Por su parte la burocracia sindical de la UNTMRA, que al principio buscó ponerse al frente de la lucha para entregarla, al no poder hacerlo lleva adelante una política de aislamiento total del conflicto para intentar quebrar la voluntad de los trabajadores que ya sostienen más de dos meses de ocupación. Ejemplo de esto es la negativa de la dirección de la UNTMRA a que los obreros de Tecnoluce convocaran a la movilización que finalmente se hizo el 4 de junio como UNTMRA, o también poniéndose al frente de iniciativas como la realización de festivales solidarios, con el claro objetivo de llevar la lucha al fracaso. Entonces, ¿a qué salida se juega la burocracia? A la desmoralización de los trabajadores y a forzarlos a que acepten las condiciones impuestas que “ofrece” el gobierno frenteamplista.

Los trabajadores de Tecnoluce resisten.
Los trabajadores no se quedaron de brazos cruzados. Para intentar vencer esta política resolvieron coordinar ellos mismos con otras empresas en conflicto, coordinación que tuvo su expresión en el gran corte de calle realizado el pasado 4 de Junio en una avenida importante de la ciudad de Montevideo, donde asistieron más de 100 personas entre los trabajadores y vecinos del barrio. Además impulsan su fondo de huelga y mantienen una organización democrática donde se toman las decisiones. Los obreros comienzan a sacarle la careta a este gobierno que se dice de izquierda.

Un programa para vencer
Desde el grupo de simpatizantes de la FT-CI en Uruguay pensamos que tanto los sectores combativos del movimiento obrero como del movimiento estudiantil debemos extender la coordinación y la solidaridad con las fábricas en lucha como ya lo han hecho los trabajadores de Tecnoluce, Bretagne y Antisonit con el corte del 4 de Junio, ellos nos han mostrado el camino. Entendemos que se han dado algunos pasos desde la TCC en este sentido con la creación de la Comisión de Solidaridad con las luchas obreras, pero es necesario avanzar en la discusión de cuál es el programa y los métodos que harán vencer a los trabajadores en la lucha por sus reivindicaciones. Solo así podremos enfrentar el ataque patronal con aval del gobierno que plantea la salida de la cooperativa para desconocer su responsabilidad y trasladarla a los obreros, permitiendo que se desarrollen experiencias que luego terminan en una autoexplotación obrera y en la burocratización de sus organizaciones. Solo así podremos también comenzar a recuperar las organizaciones obreras para nuestros fines, sacarnos de encima a la burocracia y poner en pié una alternativa de clase. ¡Más coordinación y solidaridad! ¡Estatización bajo control obrero! ¡Viva la heroica lucha de los obreros de Tecnoluce! ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!


Damián
http://debatemilitante.blogspot.com/

domingo, 27 de junio de 2010

Notas para un balance sobre la Marcha del Silencio del pasado 20 de mayo de 2010 y la posición de la izquierda.

Desde el Blog Internacionalismo Militante queremos plantear los primeros elementos de reflexión sobre la Marcha con la idea de aportar para un debate fraterno al interior de la militancia y entre las distintas organizaciones, consecuentes luchadoras por el juicio y castigo a los genocidas y torturadores.

La Marcha

Con una importante concurrencia, el pasado 20 de mayo se volvió a poner en el tapete la pelea por justicia respecto de los crímenes cometidos por la última dictadura militar: la exigencia de que se juzguen a quienes tuvieron responsabilidad en los hechos, es decir a quiénes participaron, quiénes dieron las órdenes y quiénes las cumplieron, pero también quiénes fueron los cómplices civiles que avalaron y consintieron este plan sistemático de ensañamiento con los sectores de trabajadores y jóvenes más combativos de la sociedad uruguaya.
Este plan se enmarcaba dentro de una organización más grande, el Plan Cóndor, que reunía a las fuerzas armadas de casi todos los países latinoamericanos que se aprestaban a aplicar distintas metodologías de tortura y exterminio copiadas de otras fuerzas (como las francesas en Argelia), y todo esto bajo la dirección, supervisión y monitoreo del amo del norte, los Estados Unidos. En la llamada “Escuela de las Américas” los milicos se formaban en estas técnicas para luego aplicarlas en sus países de origen, una gran organización ilícita que partió de las más altas esferas estatales, y por este motivo se lo llama Terrorismo de Estado.
Sin embargo, la convocatoria de la Marcha, impulsada centralmente por la agrupación Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos y Desaparecidos y por distintos sectores oficialistas, tuvo como lema “Sin la Verdad y la Justicia no hay Reconciliación”. Esta consigna creemos que es incorrecta ya que nunca podríamos reconciliarnos con quienes cometieron crímenes de lesa humanidad, con quienes armaron, planificaron y ejecutaron un plan sistemático para acabar con la resistencia obrera y popular, y a la vez pensamos que esta consigna termina convalidando una política que parte del Estado y que tiene como su mayor exponente al mismo presidente Pepe Mujica que pretende amigar a las FFAA con la población civil ya que las necesita para su ejercicio de gobierno.
Para abrir el debate, nosotros opinamos que esta consigna no es progresiva, es decir no va en el sentido de resolver la cuestión fundamental del juicio y castigo a los culpables, sino que justamente abre la posibilidad de pensar en la reconciliación con los militares y civiles de la última dictadura. Nos preguntamos: ¿acaso con verdad y justicia podría haber reconciliación? No, para nosotros está claro que nunca va a haber reconciliación, y se nos hace un deber y una obligación plantear esta cuestión con total claridad y firmeza.
Podríamos llegar a comparar esta situación con los juicios a los nazis, después de la Segunda Guerra Mundial. En ese caso, aunque lograron mantenerse prófugos e impunes muchos miembros de las SS, hubo una serie de juicios y condenas a los referentes del nazismo. Entonces, ¿podríamos pensar que, como se juzgó a algunos, la humanidad debe reconciliarse con ellos? No, claro que no, por eso la condena moral y ética sigue presente, sus partidarios prohibidos, su propaganda censurada, su apología es delito.
Entonces, la presencia de Mujica, su esposa, miembros del partido colorado como Fau, etc. intentan concretar la reconciliación y muestran claramente el verdadero sentido de esta marcha.
Los gestos de reconciliación tanto de la derecha en los días previos (como cuando los mandos militares aceptaban haber cometido errores y se desmarcaban de los generales de la dictadura) como de la supuesta “izquierda” (cuando hablaban al otro día de la marcha como un primer paso a la reconciliación) hablan por si solos.

Los antecedentes

Pensamos que la consigna que encabezó la Marcha es una continuidad de la política que vienen teniendo los dos gobiernos del FA de mantener la impunidad. Por un lado, manteniendo la vigencia de la Ley de Caducidad, declarada inconstitucional en distintos ámbitos internacionales, repudiada por millones de personas que han votado en los distintos plebiscitos a favor de la anulación, e incongruente a todas luces con los postulados que sostienen los tratados internacionales a los que Uruguay adhirió. Una Ley maldita, hija del Pacto del Club Naval, que vino a sellar la impunidad con los militares asesinos y torturadores, que fue avalada por los partidos del régimen, incluyendo al ahora gobernante Frente Amplio, cuyos legisladores fueron incapaces de anularla en los momentos en que este tuvo mayoría parlamentaria. Es decir toda una vergüenza nacional, plagada de acuerdos, de silencios y de complicidades.
Entonces desde el Pacto del Club Naval en adelante la política del FA como actor principal en la política uruguaya nos condujo a la trágica situación actual: la impunidad sigue firme, pero lo que es peor aún, parece que la pacificación y la convivencia con los militares van ganando terreno en parte del pueblo. El olvido, la falsificación histórica, la falta de condena cotidiana, los discursos fascistas y reivindicadores de la dictadura son moneda corriente. ¡¡No podemos permitir que esta reconciliación avance!!

Las operaciones políticas de la burguesía

La primera operación política parte del ex Tupamaro Mujica, quien pretende que los organismos de derechos humanos, los grupos y partidos de la izquierda y los militantes contra la impunidad caigamos en una posición que implique ceder a las presiones de todos los burgueses que, aunque con matices entre ellos, quieren y necesitan un aparato militar fuerte para defender el orden capitalista. Mujica tiene un claro objetivo: tener a su disposición preventivamente a las fuerzas armadas y de seguridad para, llegado el caso, utilizarlas para pasar sus políticas de estado internas. Si la crisis internacional se agudiza y comienza a repercutir en el Uruguay de seguro que aplicará medidas antipopulares, en pos de mantener los niveles de ganancia de los capitalistas, ya sean las agroexportadoras, los servicios, la banca y el comercio. Es por este motivo que necesitará a las fuerzas armadas lo más legitimadas posibles, por si llegan a tener que intervenir en algún conflicto interno, como una huelga obrera, una ocupación estudiantil, una revuelta barrial, etc. Las fuerzas armadas, como instrumento del Estado, y en este caso de un estado que se encuentra al servicio de una minoría de patrones y capitalistas, es totalmente necesario para preservar la dominación social. Por eso cuanto más represtigiadas éstas se encuentren mejor. Cuanto más “amigas” de la sociedad sean mejor. Cuanto mejor vistas estén para las grandes masas tanto mejor utilizables serán en los momentos decisivos.
La segunda operación política consiste en haber fomentado hasta el cansancio la falsa conciencia de que la sociedad uruguaya tiene un nivel de institucionalidad y representación casi excepcional al resto de América Latina. Ahora, es difícil creer que a través de un plebiscito se lograría el fin de la impunidad, y que el resultado del mismo sería respetado por los sectores más de derecha de esta sociedad (burguesa). Así pasó también con las privatizaciones, con voto popular en contra, ¿acaso se detuvieron? ¿o se buscó el vericueto legal para seguir avanzando en las mismas, privatizando indirectamente vía tercerizaciones, precarizaciones, asociaciones con privados, etc. etc.? La clase capitalista en el poder gobierna por consenso y por coerción: a partir de los mecanismos del régimen de la democracia liberal fomenta ilusiones en que todos somos iguales, y que nuestro voto vale. Cuando esto no es suficiente porque las masas cuestionan la ganancia capitalista, entonces la coerción a través de las fuerzas represivas terminan de imponer una relación de fuerzas a su favor. En esta combinación entre consenso y coerción se maneja siempre el Estado uruguayo.
Frente a esta operación política, los revolucionarios no nos negamos a usar los referéndums y plebiscitos como herramientas, pero nunca pueden ser el instrumento principal, poniendo la movilización a su servicio, como algo secundario. Por el contrario, apelamos a la movilización revolucionaria de la clase trabajadora para que en la acción directa desplieguen todas las fuerzas posibles y desarrollen el máximo de creatividad en la lucha, que permita incluso acaudillar al resto de los sectores explotados y oprimidos, unificando los reclamos y combatiendo el corporativismo divisionista, que solo le sirve a la burguesía para dividir el campo popular.
La tercera operación política tiene que ver con el intento de invisibilizar los OTROS crímenes de la dictadura , ya que la forma predominante de represión en el Uruguay se basó en la prisión, tortura y exilio para miles de luchadores.
Por supuesto que los detenidos desaparecidos son una bandera de lucha contra los crímenes de la dictadura y reflejan además la coordinación represiva del Plan Condor que existió entre los regímenes cívico-militares del Cono Sur, pero opinamos que la búsqueda de justicia no se reduce a esta cuestión. Juicio y castigo para los torturadores, para los que llenaron las cárceles de presos, para los que mandaban exiliar y proscribir, para los civiles y militares que sostuvieron ese Estado dictatorial.
Por eso, para saber el destino de nuestros desaparecidos, habrá que excavar en los batallones, habrá que saber escuchar a los sobrevivientes, que por suerte están vivos y con nosotros, y habrá que juzgar a los militares que aún hoy siguen manteniendo un manto de silencio cómplice frente a este tema tan sensible.
Esto no es Argentina; allí la modalidad predominante de la represión fue la desaparición forzada; en Chile fueron los asesinatos políticos. En Uruguay fue la cárcel, la tortura y el exilio. No plantear la cuestión con claridad, deja la puerta abierta a “dar vuelta de pagina” concluyendo que si se hiciera justicia con los desaparecidos el problema de la dictadura militar ya estaría resuelto.
Por otro lado se nos quiere pasar, como quien diría, “gato por liebre”: inventando una historia en donde dos aparatos militares se peleaban entre sí, y a consecuencia de esa “batalla” desaparecieron algunas personas. En realidad se trató de un período de ascenso obrero y popular, de organización y politización de amplios sectores de la población uruguaya (especialmente sectores de trabajadores y de la juventud) que abrazaron distintos proyectos (más allá de si fueron éstos correctos o no) que proponían un cambio de sociedad, que aspiraban a un mundo sin explotados ni explotadores, que peleaban por sus derechos y contra los privilegios de los más poderosos. Eso no es una “guerra”, eso es un plan de un sector (privilegiado) de la sociedad, que cuenta para sí con el monopolio del uso de las armas, contra otro grupo poblacional que se alza contra el orden establecido. Esto se llama Terrorismo de Estado cuando el estado se encuentra a manos de los patrones.
Y más aún, como uno de los “bandos” parece que se arrepintió de todo lo que hizo en los 70, entonces queda por ende solo un discurso: el del bando vencedor.


Los principios de la clase obrera

Consideramos hasta un principio de clase no reconciliarnos con nuestros verdugos.
Quienes persiguen, reprimen, torturan, encarcelan, matan y desaparecen a la clase trabajadora y a los luchadores populares, lo hacen en nombre de una clase, la burguesía, y están movidos por la intención de proteger y preservar sus privilegios. Lo hacen con el fin de proteger a los capitalistas, y frenar por la fuerza de la reacción y del fascismo las expresiones de las clases desposeídas, que intentar subvertir el orden existente.
Está en la esencia de las fuerzas armadas actuar contra los explotados, están llamados a cumplir ese rol. Como institución, nacieron para ejercer el monopolio de la violencia contra quienes atenten el orden burgués. No hay posibilidad de reforma o renovación, no son las personas, es la institución
Por eso es un principio de clase no reconciliarnos con las fuerzas armadas que están al servicio del capitalismo y prontas a reprimir y utilizar todas las acciones legales o ilegales a su disposición para descargar su poder represivo sobre las masas trabajadoras y populares, ya que lo hicieron antes y lo seguirán haciendo siempre, por su carácter de clase.
Por más que hayan juzgado a todos los responsables de los crímenes de lesa humanidad, lo que consideramos un avance y un hecho reparador, no vamos a reconciliarnos con nuestros verdugos.

Un programa para luchar

Sabemos que miles de luchadores honestos por la justicia y la verdad participaron de la marcha; pero en todo caso con nuestra presencia acrítica sin una delimitación clara, sin una denuncia hacia la política reconciliadora del gobierno frenteamplista y del resto de los partidos del régimen, sólo aumentamos la confusión. ¿No somos suficientes para expresar una voz diferente a la oficial?
Desde el Blog Internacionalismo Militante pensamos que la mejor manera de combatir la impunidad es a través de la movilización independiente de las masas, sin caer en el seguidismo a las variantes patronales y sus partidos, incluyendo al Frente Amplio que, con un discurso de izquierda, pretende cerrar una etapa de lucha, hacer “borrón y cuenta nueva” y reconciliar a la sociedad haciendo pasar a las fuerzas armadas como “nuevas”, cuando en realidad sabemos que, no solo siguen siendo los mismos militares quienes se encuentran en la cúpula, y que los nuevos integrantes fueron y son educados en la lógica del Terrorismo de Estado, sino que también sabemos que la institución es la misma porque el carácter de clase del Estado no se ha modificado, sigue siendo burgués y por tanto la institución mantiene los mismos intereses que en los tiempos del Goyo Álvarez y Gavazzo.
Creemos que hay que enfrentar consecuentemente este intento de Mujica y el FA de reconciliarnos con los asesinos y torturadores, levantando bien alto las banderas del Juicio y Castigo.
Pensamos también que a las FFAA no las podemos modificar, por lo que hay que plantear la disolución de las mismas y de los servicios de inteligencia del estado, ya que para lo único que sirven es para reprimir al pueblo trabajador, a los estudiantes y a la juventud.
Los sindicatos combativos de los distintos gremios como la educación y la salud entre otros, la militancia de los centros de estudiantes, sea docentes como liceales, las organizaciones vecinales y de DDHH no comprometidas con el gobierno y que quieren ver en cárcel común a los militares, los partidos de la izquierda radical, etc., deben encarar esta profunda y comprometida discusión a la luz de los intentos del gobierno del FA de dar vuelta la página de la historia uruguaya y sentar las bases para una nueva etapa en la vida de todos nosotros.

PT: no podemos cambiarle el contenido a todo


El Partido de los Trabajadores (PT) participó de la Marcha del Silencio, quedando justo detrás de Mujica. Esto no fue solo una cuestión de “espacio”, sino que expresa un posicionamiento político. Con el argumento de que se puede cambiar el contenido a las marchas, a las convocatorias, a las declaraciones, a las campañas electorales, etc. esta corriente termina apoyando cosas indefendibles, como por ejemplo una convocatoria llamando indirectamente a la reconciliación.

Es verdad que debemos establecer un diálogo con aquellas personas que luchan por conocer la verdad e imponer la justicia, pero no por eso debemos terminar detrás de una propuesta apadrinada por el oficialismo y que apunta en última instancia a perdonar a los responsables del terrorismo de estado, lavarle la cara a la institución militar genocida y a lo sumo condenar a algunos figurones para encerrarlos en cárceles vip y dar por concluido el tema y dar la vuelta de pagina ( como tantas veces lo han expresado) .
No podemos plantear que se marche con los reconciliadores, para que no haya reconciliación!!! Es imposible estar con dios y con el diablo, o se está por la reconciliación con los militares o se está claramente en contra. Su política lleva a un callejón sin salida a la lucha contra la impunidad, y en la practica termina avalando y legitimando a quienes son confesos reconciliadores


Con esta nota queremos dejar abierta una tribuna de debate y reflexión, esperamos aportes, sugerencias y también críticas constructivas.