miércoles, 19 de octubre de 2011

Tabaré Vázquez pidió ayuda al asesino Bush


Las declaraciones del ex presidente frenteamplista Tabaré Vázquez en el liceo Monte VI, donde afirmó que en 2006 frente al conflicto con Argentina por la instalación de la planta de celulosa Botnia (hoy UPM) se planteó la posibilidad de un enfrentamiento armado, por lo que no tuvo mejor idea que pedirle ayuda al asesino George W. Bush para que afirmara que Uruguay era un país “muy amigo” de Estados Unidos (una especie de “amenaza”), y así desviar la posibilidad del conflicto bélico, han sido un verdadero escándalo. Han caído muy mal, en especial en la base social del Frente Amplio: los trabajadores y los sectores populares, que indignados comenzaron a llenar las redes sociales con manifestaciones de repudio, escandalizados por la liviandad con que Tabaré reconocía los lazos que mantuvo su gobierno con EEUU. “Ya no pueden hablar de antiimperialismo”, “son una vergüenza” es lo más suave que se pudo leer.
Desde el gobierno del presidente Mujica, si bien salieron a repudiar las declaraciones, fueron más cautos ya que, se sabe, Tabaré Vázquez constituye hoy la posibilidad segura que tiene el FA de mantenerse en el gobierno por un período más, además de haber sido desde siempre la figura al interior del FA que en los peores momentos logró aglutinar a todos sus sectores, a la vez que contener varios estallidos sociales (como fue ante la crisis de 2002, que hizo tambalear al gobierno de Jorge Battle).
La oposición burguesa, representada en los tradicionales partidos Nacional y Colorado, también salieron a criticar a Vázquez aunque, con sano instinto de clase, afirmaron que no estuvo mal pedir “ayuda” pero que “esas cosas no hay que decirlas”. Frente al anuncio de Tabaré Vázquez de alejarse de la política por las repercusiones de sus comentarios, el FA le ha dado todo su apoyo y esperan que “recapacite en su decisión”. Y varios analistas han afirmado que el ex presidente volverá a la política a "salvar" al país.
Esta situación se da en el marco de los primeros impactos de la crisis internacional en Uruguay donde los indicadores económicos muestran un descenso en el nivel de exportaciones de materias primas (modelo agroexportador sostenido y profundizado por ambos gobiernos frenteamplistas) que produjeron los primeros despidos y envíos al seguro de paro en ramas como la frigorífica y curtiembres centralmente.
En 2006 no era probable un enfrentamiento armado entre ambos países ya que no había ninguna disposición a ello ni desde las masas argentinas ni desde los trabajadores y el pueblo uruguayo. Las recientes declaraciones demuestran el nivel de sumisión al imperialismo que mantuvo el gobierno uruguayo con el FA en el poder, y que se mantiene hasta hoy, en especial con EEUU.
Tabaré Vázquez en el gobierno
Su triunfo marcó un quiebre importante en la política uruguaya a partir de romper con la alternancia en el poder de blancos y colorados, y a la vez demostró que el Frente Amplio como coalición era aceptada por la burguesía y el imperialismo como un instrumento de su confianza para gobernar el país y mantener los privilegios de clase (esto ya lo había demostrado el FA gobernando la Intendencia de Montevideo desde 1990 con el mismo Tabaré Vázquez y luego con sucesivos intendentes frenteamplistas, hasta la actualidad). El Frente Amplio asumía así un nuevo rol, esta vez como administrador directo de los intereses de las clases explotadoras gobernando para ellos, votando leyes y administrando su estado de forma “responsable”. La “izquierda en el poder” demostraba ser funcional al orden capitalista.
Logró ser una continuidad en lo esencial de las políticas aplicadas por el Partido Nacional y el Partido Colorado, más allá de haber aplicado algunas modificaciones en el plano de las políticas sociales (habiendo contado con 4 años de excepcional crecimiento económico) pero que para nada resolvieron las necesidades del pueblo trabajador. En materia económica e impositiva continuó en muchos casos la ortodoxia neoliberal (manteniendo privatizaciones como en Pluna, aplicando impuestos al salario como el IRPF) y el fomento de la inversión extranjera.
Durante su gobierno se avanzó en las relaciones con las potencias imperialistas, en especial con los Estados Unidos. Se pegó un salto en el proceso de extranjerización de la tierra (que alcanzó las dos terceras partes de la propiedad de la tierra en manos extranjeras). Fue Tabaré quien mandó las tropas abusadoras a Haití como parte de la MINUSTAH, garantizando los intereses del imperialismo en la región. Ha realizado todo tipo de elogios a Bush (y organizado visitas a tierras uruguayas, etc). Estas relaciones fueron presentadas como “un bien para la nación”, siendo avaladas por todas las fuerzas políticas, tanto las de oposición de derecha como también al interior del FA: el Partido Comunista, que se dice antiimperialista y que dice defender los intereses de los trabajadores no puede decir nada porque fue cómplice de esta política, como así también los miembros del Partido Socialista, del MPP (los ex guerrilleros), etc.
Con un discurso “progresista” Vázquez ha sostenido la desigualdad de clase, la explotación obrera, los bajos salarios, la dependencia con el imperialismo y la impunidad de los militares manteniendo la nefasta Ley de Caducidad (siendo que tenían mayoría parlamentaria para anularla). En el conflicto de las papeleras se ubicó como abanderado y defensor de las empresas europeas sin ningún tipo de interés en el daño al medio ambiente. No nos olvidemos que Tabaré vetó el artículo de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que permitía a las mujeres acceder a un aborto legal, seguro y gratuito, condenando a las más pobres al peligro de la muerte por abortos mal practicados y a la ilegalidad.
Basta de confiar en el Frente Amplio y en los partidos de la burguesía. Por una lucha independiente en las calles para echar al imperialismo de la región
Una potencia como los EEUU, que tiene bases militares en todo el mundo, que ha invadido Irak y Afganistán y masacrado a su población, que amenaza a Irán y le niega su derecho a defenderse de sus constantes agresiones. Una potencia que ha invadido Haití, que ha financiado todo golpe de estado en la región, que a través de sus empresas imperialistas, sus planes de financiamiento (FMI) y sus imposiciones termina subyugando a América Latina, superexplotando a sus trabajadores, explotando sus recursos naturales. Los gobiernos “progresistas” latinoamericanos, como fue el de Tabaré y es hoy el de Mujica, más allá de un discurso “sudamericanista” no han modificado las bases de esta relación de dependencia y explotación ni acabado con el atraso económico. Por el contrario en los hechos han favoreciendo a las multinacionales extranjeras, como fue el emblemático caso Botnia.
Tenemos que exigir el retiro inmediato de las tropas imperialistas de América Latina, el levantamiento de sus bases militares, el fin de la ocupación de Haití. Tenemos que echar al imperialismo de la región: expropiar sus empresas, impedir que fuguen capitales, defender los recursos naturales y ponerlos al servicio de los trabajadores y el pueblo.
Llamamos a los trabajadores y a la juventud de Uruguay y de todo el continente (quienes vienen dando muestras de disposición a la lucha y de recomposición) a tomar esta tarea fundamental.
FUERA EL IMPERIALISMO DE AMÉRICA LATINA
Karina Rojas

jueves, 8 de septiembre de 2011

¡Fuera las tropas de ocupación!

El escándalo por abusos de tropas uruguayas en Haití






Karina Rojas

El escándalo se desató al publicarse un video que muestra a militares uruguayos abusando sexualmente de un joven haitiano. El video difundido ampliamente en internet, generó una inmensa indignación tanto en Uruguay como a nivel internacional y por supuesto en Haití, por lo que el gobierno frenteamplista de José Mujica debió salir a exigir una investigación y tuvo que destituir al responsable de la misión.
Uruguay es el país que aporta la mayor cantidad de militares (900) a las operaciones de la Minustah en relación a su población (3,4 millones de habitantes).
En todo momento se ha intentado separar la responsabilidad de las fuerzas militares en el ataque sexual, culpando solo a los soldados que intervinieron y despegándolos del resto de la institución. Quieren preservar la credibilidad de una institución que ha dado motivos de sobra para generar repudio en la población.
Inclusive llegaron a poner una placa en el informativo local uruguayo donde se afirma que "delincuentes haitianos rechazan la presencia de naciones unidas" tratando a los haitianos como delincuentes y tapando el terrible hecho realizado por los cascos azules uruguayos.
Estos hechos no nos sorprenden porque desde que comenzó la ocupación las organizaciones de derechos humanos haitianas y especialmente las mujeres fueron las primeras en denunciar vejaciones, violaciones y todo tipo de abusos por parte de las Minustah. Estas fuerzas “de paz” son las que sojuzgan a los pueblos en beneficio del imperialismo, ya que esa es la función que cumplen: hacer el trabajo sucio para reprimir y mantener el “orden” en Haití y en otros países. En Haití constituyen verdaderas tropas de ocupación, sirven para ejercer el control en el país y cuentan con el poder de fuego y de represión. Ya vimos cómo los "buenos" militares uruguayos reprimían las manifestaciones y levantamientos del hambre del sufrido pueblo haitiano.
Las tropas de la Minustah cumplen, también, el nefasto rol de ser los garantes de los grandes negocios de las multinacionales a costa de la superexplotación de la mano de obra haitiana, que cobra menos de US$ 3 diarios. Es decir que cumple un rol de mantener la dominación de clase. En última instancia, los abusos sexuales no son más que la expresión más aberrante del carácter reaccionario de una institución como las fuerzas armadas al servicio de la ganancia capitalista, así como también de mantener una “democracia” a punta de pistola.
Son las mismas fuerzas armadas que están involucradas en estafas y desvío de fondos, las mismas que Mujica quiere “reconciliar” con la sociedad. Las mismas que el flamante ministro de Defensa, Fernandez Huidobro, quiere defender frente a cualquier posible paso por la justicia, garantizando así la impunidad de los asesinos y torturadores que perpetraron el golpe de estado en 1973. Los violadores y represores de Haití fueron formados por los asesinos y torturadores de hace 40 años.
Contrariamente a lo que muchos imaginaban, este segundo gobierno del Frente Amplio fue más represivo que el anterior: se destacaron los llamados “operativos de saturación” en los barrios marginales, verdaderas razzias dirigidas a la juventud pobre. La derecha intenta bajar la edad de imputabilidad de los menores y el FA le da argumentos a partir de hacernos creer que la delincuencia en Uruguay es obra de “los menores”. Ha justificado y ensalzado el rol de las “tropas de paz” uruguayas en destinos que son interés del imperialismo yanqui.
¿Qué es la Minustah? Son las tropas que conforman la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití en el marco de la misión de Naciones Unidas. Están conformadas por fuerzas de Brasil, Uruguay, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Guatemala, Paraguay y Perú, y bajo el mando de Brasil (antes con Lula, ahora con Dilma) son los garantes del mandato yanqui en Latinoamérica. Estos gobiernos cipayos de los yanquis han accedido a prestar servicios militares, haciendo de guardianes en nuestro continente. Para el 9/9 está prevista la reunión de ministros de defensa de los países involucrados en la Minustah para revisar algunos aspectos de la misión. Nada positivo vendrá de quienes mandaron las tropas y ahora pretenden "disculparse" de los actos aberrantes cometidos contra el pueblo haitiano.
Es imprescindible que las organizaciones sindicales, estudiantiles y de derechos humanos se levanten contra la ocupación en Haití y exijan el inmediato retiro de las tropas de ocupación.

POR EL RETIRO INMEDIATO DE LAS TROPAS URUGUAYAS Y DE LA MINUSTAH DE HAITÍ


Grupo simpatizante de la FT-CI en Uruguay

miércoles, 31 de agosto de 2011

¡SOLIDARIDAD CON LOS Y LAS ESTUDIANTES CHILENOS! REPUDIO A LA REPRESIÓN DEL GOBIERNO DE PIÑERA. CARCEL A LOS RESPONSABLES DEL ASESINATO DE MANUEL GUTIERREZ**

Con tres meses de conflicto, de tomas de liceos y universidades, de movilizaciones en todo el país con masivo apoyo popular, de “caceroleos”, los y las estudiantes chilenos vienen enfrentando el modelo educativo “de mercado”, uno de los pilares del neoliberalismo en Chile, donde no todos pueden acceder a la educación, y para ello hay que endeudarse toda la vida. En Chile hay educación de primera para quienes tienen plata, y educación de segunda para el pueblo pobre. Por todo esto, el movimiento estudiantil viene cuestionando al régimen ya que el modelo educativo viene de la terrible dictadura de Pinochet y fue continuado en “democracia” por los distintos gobiernos de la Concertación (que gobernó los últimos 20 años) y ahora por el derechista Piñera. El reclamo es por educación pública, gratuita y de calidad, pero este reclamo cuestiona directamente el régimen salido de la dictadura. A partir de la lucha, y por la dureza del gobierno de Piñera, el movimiento fue radicalizando sus métodos de lucha e incluyendo barricadas y enfrentamientos con los carabineros, y ampliando la resistencia a otros sectores de la sociedad como los trabajadores que realizaron un contundente paro el pasado 24 y 25 de agosto, donde confluyeron todos los sectores.

La respuesta del gobierno fue más dura todavía: a los gases, a las torturas y persecuciones, se le sumó el vil asesinato del jóven de tan solo 16 años Manuel Gutierrez, estudiante de un liceo técnico, y unos 1400 detenidos por luchar.

Pero los y las estudiantes no se dejan vencer, ya han movilizado más de 400.000 personas en las últimas movilizaciones, y se preparan para el momento más decisivo: el intento del gobierno de desviar el conflicto por medio de promesas y cambios como “la nueva transición a la democracia” o bien las propuestas de plebiscitos que, nosotros sabemos, no llevan a nada. Los y las estudiantes votaron en las calles: quieren educación gratuita YA!! El movimiento puede triunfar y, si se alía a los trabajadores, pueden darle un golpe final al impopular gobierno de Piñera y al régimen pinochetista de conjunto.

Hagamos Asambleas en todos los liceos, facultades, UTUs y terciarios. Votemos un apoyo efectivo y permanente. Coordinemos acciones unitarias de solidaridad y SALGAMOS A LA CALLE!!
 
Es imprescindible que las organizaciones estudiantiles se comprometan con la causa de los estudiantes chilenos y convoquen a asambleas masivas para que democráticamente todos podamos decidir cómo brindamos nuestro apoyo a esta heroica lucha. A la vez que reivindicamos la lucha chilena, podemos aprovechar para, siguiendo su camino, luchar por nuestras demandas, como el aumento del 6 % del presupuesto para la educación, y que sea en base al no pago de la deuda externa y de verdaderos impuestos a las grandes fortunas. Las direcciones del movimiento estudiantil uruguayo deben ponerse a la cabeza de una lucha seria por nuestra educación, rompiendo con la institucionalidad burguesa, como nos muestra el movimiento estudiantil chileno.  

Es muy buena la iniciativa de Secundarios de convocar a manifestarnos en solidaridad con Chile. Esa iniciativa tiene que recorrer las facultades y todos los centros de estudio y formación. Tenemos que aprovechar para denunciar el estado deplorable de los liceos, los problemas edilicios, el desfinanciamiento, los sueldos bajos de los docentes y los funcionarios no docentes y encarar una lucha decidida.

No sirve de nada que la FEUU pose de combativa haciendo una marcha por Chile, si por otro lado sostiene al gobierno de Mujica y lleva al movimiento estudiantil a ser oficialista de un gobierno que mantiene la educación adaptada a las necesidades del mercado, como con la ley votada a espaldas del pueblo en el 2008.

¡Debemos romper con el sentido común que nos metieron que dice que nuestros reclamos serán resueltos desde arriba por los políticos de turno. Nada de eso sucederá, debemos tomar nuestras reivindicaciones en nuestras manos, como nuestros hermanos chilenos, y avanzar hasta el final con los métodos de acción directa!

Boletín Tesis XI
Estudiantes marxistas de la Facultad de Humanidades
boletintesisxi@gmail.com
**Volante repartido en la Facultad de Humanidades (UdelaR), en el I.P.A. y en las movilizaciones en solidaridad con el pueblo chileno.

jueves, 21 de julio de 2011

Una postura de clase ante el problema de la megaminería

Mega Minería: una forma salvaje de extracción en un capitalismo “con rostro humano”

La empresa Aratirí, propiedad de la india Zamin Ferrous sigue adelante con su proyecto minero que supondrá una inversión de 3.000 millones de dólares (la mayor en la historia de Uruguay) que incluye también la construcción de un puerto de aguas profundas en el departamento de Rocha.
La forma “a cielo abierto” implica una contaminación ambiental “extra” a lo que habitualmente presenta la minería, que por supuesto irá en detrimento de las formas de vida de la región, impactando negativamente en el suelo, que se transmitirá al agua, a los animales y vegetales y también a los humanos. Esta mega inversión modificará todos los órdenes de la vida de esos lugares, desde los caminos, las rutas, las playas, los pueblos, todo. Se trata de una explotación de nuestro suelo por una empresa extranjera, llevándose nuestra riqueza y liquidando los recursos no renovables. Estas empresas solo buscan enriquecerse explotando la naturaleza y la mano de obra de forma indiscriminada y rapaz.
Pero este proyecto de mega minería no está en contradicción con el capitalismo “con rostro humano” que pregona el presidente Mujica. De esta millonaria inversión imperialista el estado obtendrá un porcentaje a través de regalías (muy inferior a las ganancias de la empresa) y podrá, como le gusta al Pepe, tirarle un hueso a los que menos tienen, algún plan social, alguna tarjeta de unos pocos pesos, en fin, este es el plan de Mujica, el famoso modelo del “Uruguay productivo, con equidad, con regulación y concertación”. Este “progresismo” no es más que un escondite para el lucro capitalista sumado a un paliativo para los que están peor, sin resolver las fallas estructurales del sistema. Eso sí: los trabajadores, para Mujica, son unos privilegiados y por eso no tienen derecho a reclamos.

La derecha y la burguesía “nacional”

Por supuesto que la derecha hace leña del árbol caído, y frente al descenso en los niveles de popularidad del Pepe, nacionalistas y colorados se esmeran por ser los más “ecologistas”. Mientras el FA en el gobierno se interesa por abrir las fronteras a la inversión extranjera y que vengan a devastar nuestro territorio, los viejos partidos tradicionales, fieles a su defensa de la clase burguesa (a la que pertenecen) están en contra del proyecto porque defienden a los empresarios ganaderos y agropecuarios que se verán perjudicados. Están más preocupados por los terratenientes que exportan soja y están percibiendo rentabilidades extraordinarias, están velando por los ganaderos que exportan carne y se llenan los bolsillos a costa de los bajos salarios que les pagan a sus trabajadores, protegen a los oligarcas que tienen a sus peones igual que en el siglo pasado. No nos confundamos, siempre defendieron lo más rancio de la clase burguesa autóctona. La derecha tradicional aprovecha el mal momento del gobierno frenteamplista para quitarle una “bandera progresista” y posar como más humanistas, son pura mentira. Así también es una total hipocresía su idea de que la minería sea estatal: ellos quieren favorecer a empresas nacionales que se asocien con el estado para explotar los recursos nacionales.

“Uruguay Natural” lleno de empresas que lucran con nuestras vidas, con nuestro suelo y con nuestros recursos naturales

Ya dijo Mujica ante empresarios en el Conrad de Punta del Este que él quiere que los inversores vengan a Uruguay. Gracias a esta política aperturista tenemos empresas imperialistas que controlan los resortes de nuestra economía: la explotación de la tierra para la exportación, los frigoríficos, curtiembres, arroceras, entidades financieras y bancarias, cadenas de supermercados, metalúrgicas, alimenticias, etc. Son empresas que mantienen bajos salarios, que contratan de forma eventual, con contratos precarios o directamente en negro.
Tanto Mujica como el Frente Amplio han fomentado este tipo de inversiones, y han continuado en lo esencial las políticas económicas de los gobiernos anteriores.
Por ejemplo, con el famoso “impuesto al agro” también hay un doble discurso: mientras dicen querer controlar la concentración de la tierra, el impuesto no es más que una cuota a los grandes propietarios para que sea invertida en caminos, rutas y mejoramiento de infraestructura, que luego usarán ellos mismos para poder comerciar y exportar sus productos, lo que por supuesto les dará mayores utilidades. Es decir que es una inversión de los grandes terratenientes para proteger sus propios negocios. Mujica les dijo: “inviertan ahora que están ganando, y mañana van a ganar más”.
En el caso de la minería a cielo abierto, el FA se aprontó a reformar el Código de Minería acorde a los intereses de la empresa india, autorizándola a llevar adelante todas las etapas de explotación, ampliando la cantidad de hectáreas disponibles, aumentando el período de tiempo de la concesión y con contratos renovables indefinidamente. La oferta laboral que esta empresa realice será prácticamente insignificante (solo será mayor en el período de construcción de la infraestructura) ya que los técnicos y el personal especializado en este tipo de minería serán provistos por la empresa desde el exterior. La extracción de la materia prima no generará ningún proceso de manufacturación en el país, ya que todo se enviará afuera. Vienen, sacan la materia prima, contaminan, nos dejan un hoyo y se van. Qué tal?? un negocio redondo, no? Este es el modelo de “desarrollo” capitalista del Frente Amplio.

Mujica echa mano a las maniobras del régimen

Frente al rechazo masivo que tuvo el proyecto, Mujica se vio embretado y ante los medios tiró la idea de realizar una consulta popular para que supuestamente todos decidamos. Al ex guerrillero no le alcanza con haber mandado al muere el último plebiscito para anular la Ley de Caducidad y haber boicoteado la sanción de la Ley Interpretativa, que ahora también quiere poner en juego el futuro de los uruguayos y uruguayas. Ya sea los Derechos Humanos (y la posibilidad de Justicia por los crímenes cometidos durante la dictadura) como la preservación del medio ambiente (que repercutirá directamente en sus habitantes) NO se plebiscitan.
Es tragicómico ver cómo los muy “progresistas” del MPP han salido a defender al alicaído Mujica y a fogonear una posible marcha a favor de la mega minería. O cómo los militantes del Partido Comunista callan celosamente ante tremenda traición del Frente Amplio, del que forman parte, y no son capaces de llamar a la movilización obrera y popular para enfrentar este proyecto.

Enfrentar la Mega Minería es enfrentar al Capitalismo

Ya comenzaron las primeras manifestaciones populares en contra del proyecto de mega minería. Los vecinos y vecinas de Punta del Diablo se están organizando en asambleas y se han manifestado.
En Montevideo y otras ciudades se desarrollaron algunas marchas, pero fueron escenario para que los políticos de la derecha como Lacalle Pou o Cardozo se mostraran como los abanderados de la lucha por el medio ambiente. También participaron de las movilizaciones sectores de medianos y grandes empresarios que no quieren ver cuestionados sus negocios, empresarios que negrean a sus trabajadores. No podemos ir a una lucha en común con estos sectores, ya que son los mismos que hoy se enriquecen a costa de nuestro salario y del esfuerzo de la familia trabajadora. Nada bueno vendrá de estos sectores burgueses. Tenemos que librar una lucha de forma independiente del gobierno pero también de los partidos tradicionales y de los empresarios. Tenemos que construir un movimiento masivo conformado por los verdaderos interesados en preservar el medio ambiente y los recursos naturales: los vecinos y vecinas de los territorios comprometidos, los trabajadores y trabajadoras y sus familias, las organizaciones de derechos humanos, sociales, sindicales y ecologistas. Basados en la democracia directa de las asambleas podremos no solo oponernos al proyecto que nos quieren imponer, sino también pensar qué tipo de minería queremos. Una minería que no esté basada en el lucro capitalista sino en las necesidades del pueblo trabajador, una minería no rapaz ni depredadora sino que proteja el medio ambiente y a quienes lo habitan, una minería que sea estatal pero bajo control de sus trabajadores y de los pobladores de la zona, una minería que cumpla un rol social y que sirva para industrializar al país al servicio de la mayoría de la población. El Frente Amplio no lo hará porque ya está comprometido con sostener los buenos negocios de los capitalistas, tanto extranjeros como nacionales. Tampoco lo harán, ya lo sabemos, el Partido Nacional y el Partido Colorado. Esto solo se puede llevar adelante con un gobierno de los trabajadores y cuestionando la lógica de enriquecimiento individual propia del capitalismo.

  • DEFENSA DE LOS RECURSOS NATURALES, PROTECCION DEL MEDIO AMBIENTE Y DE QUIENES LO HABITAN
  • CONTRA EL SAQUEO IMPERIALISTA
  • POR UNA MINERÍA ESTATAL BAJO CONTROL OBRERO Y CON LA FISCALIZACIÓN DE LOS VECINOS Y VECINAS DE LA ZONA Y ORGANIZACIONES SOCIALES, SINDICALES Y ECOLOGISTAS
  • POR UNA MINERÍA SUSTENTABLE, DONDE LOS BENEFICIOS DE SU EXTRACCIÓN SEAN APROVECHADOS PARA DESARROLLAR UNA INDUSTRIA SIDERÚRGICA ESTATAL CONTROLADA POR SUS TRABAJADORES

miércoles, 1 de junio de 2011

LUEGO DE MAS DE 25 AÑOS DE SOSTENER LA IMPUNIDAD...*

 La última de las traiciones del Frente Amplio

El pasado 20 de mayo ya en la madrugada se llevó a cabo la votación de la ley interpretativa en la cámara de diputados. Esta ley ya contaba con media sanción en la de senadores. La misma terminó empatada en 49 votos debido al retiro de la sala del diputado frenteamplista Semproni luego de haber argumentado en contra, y por lo tanto la ley interpretativa de la Ley de Caducidad no fue aprobada.
Con esta votación, el FA ha mostrado, quizá más que nunca para quién viene gobernando desde la asunción en 2004 de Tabaré Vázquez. Con la salida de la dictadura, el Frente Amplio fue girando progresivamente hacia posiciones más de derecha, preparándose para gobernar y ser cada vez más un partido confiable para la burguesía. Lo demostró en la Intendencia de Montevideo donde gobierna desde el ‘89, con privatizaciones, tercerizaciones, precarización, militarización, represión, etc. Y lo mostró en el gobierno nacional, favoreciendo grandes ganancias para los capitalistas. Pero, quizá de manera más clara que nunca, la votación de la Ley Interpretativa (que abría las puertas a un posible juzgamiento de militares) fue el último capítulo de una larga práctica política que apunta a reconciliarnos con las fuerzas armadas y evitar el castigo a los torturadores.
Ante la opinión pública, pero fundamentalmente ante su propia base (cuando muchos de sus militantes sufrieron directamente el accionar represivo) la dirigencia del FA mostró su intención reconciliadora. Es que si se elige gobernar para la burguesía, es claro que hay que preservar el propio aparato armado con que los capitalistas como clase explotadora defienden sus privilegios. El golpe cívico militar fue la respuesta de una clase amenazada por el ascenso obrero, y por eso es vital que quede impune. Ahora el FA y la burguesía necesitan de unas fuerzas represivas con impunidad y legitimidad ante el conjunto de la sociedad para usarlas en la campaña de criminalización de la pobreza con razzias en los barrios pobres, y cuando los intereses de la burguesía se vean amenazados por los reclamos de la clase trabajadora y sectores populares.
Cuando Mujica, Astori, Vázquez, Huidobro, Semproni hablan sin tapujos de perdonar a los asesinos, olvidar y mirar hacia adelante, es porque quieren cerrar este capítulo de la historia dejando intacta a una de las instituciones pilares del régimen democrático burgués (las FFAA). Con esta política, el FA sigue enviando muestras claras hacia la clase dominante de que como partido defiende cada vez más sus intereses y protege sus privilegios y a su estado, sus instituciones y su fuerza de choque.
El gobierno hoy hace agua frente a la contradicción entre el reclamo histórico de juicio y castigo contra los crímenes de la última dictadura y el objetivo de una reconciliación y “unidad” nacional que sea una base sólida para continuar y profundizar la explotación, la pobreza y la desigualdad. Las idas y vueltas de estos últimos meses son también evidente expresión de su viraje y alejamiento de los intereses de su base popular.
Es necesario sacar las conclusiones
Toda acción del Frente Amplio en el tema de los DDHH se basó en la falsa ilusión de que la simple presión institucional permitiría el juzgamiento. Primero legitimó la impunidad que se negoció en la transición pactada y luego llamó a confiar en las instituciones de la democracia burguesa, en sus mecanismos de dominación y sus vías para resolver los conflictos, como la trampa del plebiscito. Llamaron a confiar en políticos burgueses (como en la dictadura nos hicieron confiar en W. Ferreira Aldunate que después votó la caducidad), trataron de dejar el tema en el pasado y ahora proponen la reconciliación.
Hoy es claro que la única política eficaz para conseguir elementales derechos democráticos es la movilización popular y la lucha en las calles por verdadero juicio y castigo a todos los culpables. Es necesario poner en pie un movimiento democrático independiente que imponga las demandas básicas de cárcel para todos los represores de todos los crímenes contra la clase obrera y el pueblo (la cárcel, la desaparición, la tortura, el exilio, los despidos, las persecuciones); así como para sus cómplices civiles.
A qué juega el PCU
Con superficiales roces el PCU sigue cerrando filas con Mujica y el FA, sosteniéndolo a éste y perpetuando el actual modelo económico. Son ejemplos recientes la votación en la Cámara de Representantes de la Ley de Participación Público-Privada (con el voto de comunistas incluidos) -que habilita la privatización de las empresas públicas- y los ataques desde el gobierno municipal comunista contra las luchas sindicales, con militarización de los servicios incluida. Avaló la política de reconciliación participando de esa garantía de impunidad que fue el Pacto del Club Naval e impulsando la desmovilización en los ‘90 para impedir el surgimiento de un masivo movimiento democrático y movilizado por los DDHH. Hoy con su discurso de “conocer la verdad” y esporádicos llamados por “Justicia” se cuida de no levantar realmente las banderas de lucha por el Juicio y Castigo a los represores.
El Paro del 19 y la Marcha de Silencio del 20
El pasado 1º de mayo con el mismo Mujica (que festejó el Bicentenario brindando con los militares y la derecha) en la tribuna, la burocracia sindical del PIT-CNT alineada con el FA llamó a un paro “festivo” para el día de la votación. Lo hacía confiando en el Parlamento y los diputados frenteamplistas, pero cuando vieron que el FA se daba vuelta, intentaron hacer del Paro del 19 una presión in extremis. Con esto, la burocracia desvió todo el potencial de lucha obrera que se podría expresar en un paro general y depositó las energías de los trabajadores en la confianza en que la impunidad se terminaría por vía parlamentaria y confiando en las instituciones de este régimen. Al día siguiente se realizó la tradicional Marcha de Silencio. La pasividad y la impotencia de decenas de miles de manifestantes expresaban también la bronca por el avance de la impunidad producto de una política de confiar en los partidos del régimen.
Juicio y castigo a TODOS los responsables, civiles y militares, por TODOS los crímenes!
Cárcel común y efectiva!
No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos!

 * Nota publicada en www.ft-ci.org y en forma reducida en el Periódico La Verdad Obrera Nº 428 del PTS de Argentina www.pts.org.ar